Un taller, tres edades. Elige con quién lo vas a conducir hoy — la consola cambia el guion, los tiempos y el cronómetro.
El taller se presenta como «cómo deducir/adivinar como Sherlock». Entrenas la comprensión local: leer el detalle exacto de un texto (o de un objeto, en Iniciación). El golpe llega cuando el grupo descubre que la mayoría de lo que marcó como «deducido» no tenía ni una palabra que lo sostuviera — lo habían inventado. Ahí el título cambia en pantalla a «No lo sabía, lo vi» (o «Lo vi con mis ojos» en Iniciación).
Idea que se siembra: la deducción no existe sin la lectura exacta del detalle. Eso es lo mismo que sostiene la lectura rápida — el que le lee bien la compañía a una palabra no necesita devolverse.
Marca cada cosa. Cuando completes las 6, quedas lista para conducir.
Se pega el link cuando Jorge publique el taller — no lo escribas tú, ese espacio queda para él.
Se guarda solo en este dispositivo. Lo cosechas en el Eco del próximo taller.
El momento del golpe (cuando se revela que inventaron) incomoda a propósito. Señales a vigilar y qué hacer:
🫂 Alguien se pone a la defensiva o se ríe fuerte: es vergüenza, no rebeldía. Se valida en una frase — «a todos nos pasó, por eso lo hicimos así» — y sigues. No insistas con esa persona.
🤐 Alguien se queda callado y se apaga: dale una tarea concreta en la Ronda 2 (registrador o abogado del diablo, en LR-J/LR-N) para que vuelva a entrar sin quedar expuesto.
📞 La reflexión privada destapa algo serio (una pelea fuerte en casa, un conflicto real): valida en una frase, nunca lo exploras frente al grupo, lo retomas en privado al terminar, y avisas a los padres y a Jorge si es serio. Si hay señal de riesgo: protección infantil — ICBF / 141 en Colombia.
🚫 Regla fija: nunca uses el error de un usuario con su nombre propio como ejemplo frente al grupo.
🔒 La reflexión privada (en las tres pantallas del artefacto) es íntima: jamás se lee en voz alta ni se pide compartirla.
👶 Con Iniciación (5-8): el juego con objetos puede tocar sensibilidades de pertenencias (la lonchera «vieja», el zapato «roto») — si alguien se incomoda porque los objetos de ejemplo se parecen a los suyos, aclara de una: «estos son de mentiras, para practicar».