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¿Seguimos donde ibas?

Tenías el taller a medias.

Caricatura de Gabriel García Márquez

Gabriel García Márquez

Algo muy grave va a suceder en este pueblo

Todo empieza con una frase que una señora dice en el desayuno. Lo que pasa después no te lo voy a contar.

Hoy lees el cuento completo, tal como él lo contó, y al final me dices qué fue lo que pasó ahí. Dura como 45 minutos y te llevas tres herramientas que sirven para cualquier texto del colegio.

Taller de LIRA · Lectura Avanzada · 8 a 13 años

Antes de arrancar

¿Cómo te llamas?

Tu nombre va en el certificado del final.

¿En qué grupo estás?

Tu respuesta de ahora

¿Un chisme puede tumbar un pueblo entero?

No hay respuesta mala. Guarda la tuya y al final la vuelves a mirar.

Quién escribió esto

Un señor dijo que los jóvenes no servían para escribir.

«Las nuevas generaciones de escritores no ofrecen nada.»

— Eduardo Zalamea Borda, en El Espectador, 1947

Un muchacho de 20 años leyó eso. Nunca en su vida había escrito un cuento.

Si te lo dijeran a ti, ¿qué harías? No hay respuesta mala: toca la tuya.

Antes de leer

El teléfono roto.

Una frase va a pasar por cuatro bocas. Mantén el dedo apretado en el botón hasta que la frase llegue a la siguiente persona. Suéltalo antes de tiempo y no pasa.

El cuento

Léelo a tu ritmo.

Ármalo en tu cabeza como una película: un pueblo caliente, una señora vieja, dos hijos. Cuando termines, tocas «Ya terminé» y te digo a qué velocidad leíste.

Gabriel García Márquez · publicado en el Magazin Dominical, Caracas, 3 de mayo de 1970

Imagínese usted un pueblo muy pequeño donde hay una señora vieja que tiene dos hijos, uno de 17 y una hija de 14. Está sirviéndoles el desayuno y tiene una expresión de preocupación. Los hijos le preguntan qué le pasa y ella les responde: "No sé, pero he amanecido con el presentimiento de que algo muy grave va a sucederle a este pueblo".

El hijo se va a jugar al billar, y en el momento en que va a tirar una carambola sencillísima, el otro jugador le dice: "Te apuesto un peso a que no la haces". Todos se ríen. El se ríe. Tira la carambola y no la hace. Paga su peso y todos le preguntan qué pasó, si era una carambola sencilla. Y él contesta: "Es cierto, pero me ha quedado la preocupación de una cosa que me dijo mi madre esta mañana sobre algo grave que va a suceder a este pueblo".

Todos se ríen de él, y el que se ha ganado su peso regresa a su casa, donde está con su mama, o una nieta o en fin, cualquier pariente, feliz con su peso dice y comenta:

—Le gané este peso a Dámaso en la forma más sencilla porque es un tonto.

—¿Y por qué es un tonto?

—Porque no pudo hacer una carambola sencillísima estorbado con la idea de que su mamá amaneció hoy con la idea de que algo muy grave va a suceder en este pueblo.

Y su madre le dice:

—No te burles de los presentimientos de los viejos porque a veces salen...

Una pariente oye esto y va a comprar carne. Ella le dice al carnicero: "Deme un kilo de carne", y en el momento que la está cortando, le dice: "Mejor córteme dos, porque andan diciendo que algo grave va a pasar y lo mejor es estar preparado". El carnicero despacha su carne y cuando llega otra señora a comprar su kilo de carne, le dice: "Mejor lleve dos porque hasta aquí llega la gente diciendo que algo muy grave va a pasar, y se están preparando y comprando cosas". Entonces la vieja responde: "Tengo varios hijos, mejor deme cuatro kilos...". Se lleva los cuatro kilos, y para no hacer largo el cuento, diré que el carnicero en media hora agota la carne, mata a otra vaca, se vende toda y se va esparciendo el rumor. Llega el momento en que todo el mundo en el pueblo está esperando que pase algo. Se paralizan las actividades y de pronto a las dos de la tarde, alguien dice:

—¿Se ha dado cuenta del calor que está haciendo?

—¡Pero si en este pueblo siempre ha hecho calor!

Tanto calor que es pueblo donde los músicos tenían instrumentos remendados con brea y tocaban siempre a la sombra porque si tocaban al sol se les caían a pedazos.

—Sin embargo —dice uno—, a esta hora nunca ha hecho tanto calor.

—Pero a las dos de la tarde es cuando hace más calor.

—Sí, pero no tanto calor como ahora.

Al pueblo desierto, a la plaza desierta, baja de pronto un pajarito y se corre la voz: "Hay un pajarito en la plaza". Y viene todo el mundo espantado a ver el pajarito.

—Pero señores, siempre ha habido pajaritos que bajan.

—Sí, pero nunca a esta hora.

Llega un momento de tal tensión para los habitantes del pueblo, que todos están desesperados por irse y no tienen el valor de hacerlo.

—Yo sí soy muy macho —grita uno—. Yo me voy.

Agarra sus muebles, sus hijos, sus animales, los mete en una carreta y atraviesa la calle central donde todo el pueblo lo ve. Hasta que todos dicen: "Si éste se atreve, pues nosotros también nos vamos". Y empiezan a desmantelar literalmente el pueblo. Se llevan las cosas, los animales, todo. Y uno de los últimos que abandona el pueblo, dice: "Que no venga la desgracia a caer sobre lo que queda de nuestra casa", y entonces la incendia y otros incendian también sus casas. Huyen en un tremendo y verdadero pánico, como en un éxodo de guerra, y en medio de ellos va la señora que tuvo el presagio que le dice a su hijo que está a su lado: "¿Viste, mi hijo, que algo muy grave iba a suceder en este pueblo?"

Toca aquí y arranca el cuento

El reloj empieza cuando toques. Nadie te está corriendo: lee como lees siempre.

Cinco palabras del cuento, por si no las conoces: presentimiento (algo te parece, pero no lo sabes) · carambola (un tiro de billar) · brea (un pegante negro y pegajoso) · carreta (un carro de madera que jala un animal) · éxodo (cuando toda la gente de un lugar se va al mismo tiempo).

Tu velocidad

Leíste a…

—

palabras por minuto

Tres preguntas rápidas para ver qué tanto se te quedó.

Antes de que te diga nada

Cuéntamelo en diez palabras.

Sin volver a mirar el cuento. ¿De qué se trataba? Diez palabras o menos, empezando por quién hace qué.

La cadena

¿Quién se lo dijo a quién?

La frase pasó por seis bocas. En cinco se repite; en la sexta ya nadie habla de ella y alguien simplemente actúa. Tócalas en orden. Si te equivocas, te lo digo y sigues.

Aquí se va armando la cadena.

Las voces

¿Quién dijo eso?

En el cuento habla mucha gente. Lee la frase y toca de qué boca salió.

Qué hace cada parte

Tapa un pedazo y mira qué se cae.

Debajo de cada pedazo hay una barra amarilla. Pon el dedo en la barra y déjalo ahí, sin levantarlo: mientras lo sostienes, ese pedazo desaparece del cuento y te digo qué pasa si no existiera.

Te faltan 3

Lo mismo, hoy

Te llega este audio en el grupo del salón.

🎧
Camila
audio · 0:06

Si no tienes sonido, esto es lo que dice: «Ey, parce, dizque mañana no hay clase. Eso fue lo que me dijeron. Pásalo.»

Antes de pasarlo, tres preguntas. Tócalas una por una.

Para llevar

Tres herramientas tuyas.

Ábrelas una por una y haz lo que pide cada una. Lo que escribas queda en tu certificado.

La misma pregunta

¿Un chisme puede tumbar un pueblo entero?

Tu trato

La próxima vez que te llegue un audio así…

Marca lo que te comprometes a hacer. Va en el certificado con tu nombre.

Caricatura de Gabriel García Márquez

Una última cosa que él dijo esa noche.

Ya tenía libros famosos y dijo que escribir se le hacía más difícil mientras más practicaba.

Nunca se le volvió fácil. Él se volvió capaz.

Con la lectura pasa igual. Te va a seguir costando trabajo, y cada vez vas a poder con más. Eso se gana los días en que practicas sin ganas.

—

acabas de leer completo el cuento de Gabriel García Márquez

—

palabras por minuto

    LIRA · Lectura Inteligente · taller de la semana